La elevadora de Trilbardou, construida en 1865, formó parte de un plan para mejorar la navegación por el canal. Alphonse Sagebien, un genio en soluciones prácticas, diseñó el motor hidráulico que daba potencia al sistema. El motor, eficiente con una conversión de energía de hasta el 90 por ciento, fue la pieza clave del proyecto. Transferir la potencia desde el río hasta la elevadora no fue tarea fácil. La elevadora, pesada y lenta, solo podía proporcionar 150 kW, lo suficiente para alimentar las cuatro bombas que, juntas, podían descargar unos 320 litros por segundo en el canal. La elevadora de Trilbardou se erige como un monumento al poder del agua y un testimonio del ingenio humano.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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