En la Plaza del Mercado de Jerez de la Frontera, al sur de España, un edificio de 300 años de antigüedad alberga un secreto aún más viejo. El Museo Arqueológico Municipal se fundó en 1873, pero una reliquia de origen romano ya había traspasado el aire en suelo español 14 décadas antes. Desenterrada cerca de la Cartuja de la ciudad, la reliquia permaneció oculta hasta 1917, cuando un poeta local descubrió su ubicación. Sin embargo, la pieza, un casco corintio, siguió siendo un misterio. ¿Quién lo dejó junto al río Guadalete y con qué propósito? El casco, extremadamente raro en España, forma parte ahora de la colección del museo de Jerez, pero su pasado real, tan remoto como la propia Cartuja, sigue siendo esquivo.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nik Frost
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