Situado a solo 2 kilómetros al este de Seringes-et-Nesles, se encuentra el cautivador Castillo de Nesles, una joya histórica. Construido por el enigmático Roberto III de Dreux en 1226, este castillo fue, en parte, una copia fiel del Castillo de Dourdan. El cerebro tras esta duplicación arquitectónica no fue otro que Felipe Augusto. Las ruinas del castillo, que presentan un recinto cuadrangular, ocho torres idénticas y un torreón cilíndrico, se yerguen como un gélido vestigio de otros tiempos. La entrada principal, situada entre dos torres, adorna inexplicablemente el patio norte. Cabe destacar que los muros de la muralla, las torres y el torreón (excluyendo los edificios agrícolas) gozan de la distinción de monumentos históricos.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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