La Colegiata, enclavada en el histórico Vieux-Lille, ejerció en su día una potente influencia religiosa sobre la ciudad. En 1066, el conde Balduino V de Flandes mostró su generosidad al donar a la iglesia un cuarto del antiguo castrum carolingio. También se estableció una comunidad de canónigos residentes. Cuando el poderoso conde falleció, su cuerpo encontró su descanso final bajo el coro de la Iglesia de San Pedro. La iglesia original seguía un principio de diseño inspirado en la arquitectura románica, erigida con vigor mediante el uso de piedra de Tournai. A mediados del siglo XIII, el cabildo de la iglesia adquirió la estatua de Notre Dame de la Treille, una obra maestra del siglo XI que fue trágicamente destruida durante la batalla de Mons-en-Pévèle en 1304, quedando conservada únicamente la cabeza.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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