Oculta en el corazón de Egipto, bajo el suave roce de la luna sobre las tumbas de los faraones, se encuentra la esquiva aldea de Dra’ Abu el-Naga. Esta necrópolis envuelta en misterio, situada en la orilla oeste del Nilo, en la antigua ciudad de Tebas, tiene sus raíces profundamente hundidas en el tiempo, con unos orígenes que se remontan a casi un milenio. Conocida por los lugareños como Dra’ Abu el-Naga, esta aldea y yacimiento arqueológico se encuentra en estrecha proximidad con el Valle de los Reyes y Deir el-Bahari, sirviendo como cementerio continuo entre el Reino Medio y las primeras épocas cristianas (coptes).
Las tumbas halladas aquí se remontan al final de la decimoaígésima dinastía, aproximadamente en el año 2000 a.C, durante la decimojavena dinastía y los inicios de la decimoctava. Los estudiosos sospechan que aquí descansan Nubkheperre Intef, Sekhemre-Wepmaat Intef, Sobekemsaf I, Ahhotep II, Amenhotep I y Ahmose-Nefertari, entre otros. Las tumbas muestran una considerable estratificación social, con algunas sepulturas que presentan pocos objetos sencillos, mientras que otras pertenecen a individuos de mayor rango adornadas congrandes ritos funerarios.
A principios del Reino Medio, al final del Segundo Periodo Intermedio y al comienzo del Reino Nuevo, Dra’ Abu el-Naga fue un cementerio de residencia vital. Su estrecha asociación con los complejos de tumbas reales y el Templo de Karnak - el principal centro de culto de Amón durante el Reino Medio y uno de los templos más importantes del Antiguo Egipto durante el Reino Nuevo- aumentó su santidad y trascendencia.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Mutabor
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