En 1613, Hasekura Tsunenaga, un daimyo del clan Tendo, fue enviado en una misión diplomática desde Japón hacia Europa. Tenía dos propósitos: asegurar alianzas internacionales para su país y presentar el cristianismo en Japón. Durante su viaje, visitó el Vaticano, Roma y París, y acompañó al rey Felipe III de España en una expedición militar contra los holandeses en América del Sur. En 1615, Hasekura regresó a Japón, pero dejó un legado que trascendió con creces sus tierras natales. Más de 400 años después, una estatua suya se encuentra en España, en la localidad de Coria del Río, en la región de Andalucía, a 400 kilómetros al oeste de Madrid.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nik Frost
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