Escondido entre las catacumbas siguiendo las costumbres romanas, el Mausoleo de Romulo, situado a lo largo de la Vía Appia, es un descubrimiento bastante peculiar. Construida hacia el siglo IV por el emperador Maxentio, esta tumba estaba destinada a honrar a Maxentio y servir como mausoleo familiar. Sin embargo, persiste la intrigante pregunta: ¿quién fue exactamente el que reposó en esta críptica cámara? Se rumoreó que fue Romulo, el joven heredero de Maxentio, pero, lamentablemente, nunca se han encontrado pruebas concretas de su entierro.
Solo queda el suelo subterráneo medio oculto, un testimonio mudo de sus sueñosinacabados. Construida originalmente para ser una tumba cilíndrica de dos plantas, la estructura ahora solo sugiere su antigua grandeza. La vivienda del siglo XVIII, que bloquea la Vía Appia, envuelve aún más este inquietante edificio. En el siglo XIX, fue convertida en hogar por la familia Torlonia y, más tarde, fue tomada por el gobierno fascista en 1943. Construida originalmente como una granja, ahora alberga un pilar octogonal de más de nueve metros, rodeado por un corredor abovedado de siete metros de ancho con nichos abiertos para sarcófagos. La atmósfera gélida que impregna sus cámaras vacías es palpable.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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