El fuerte de Papilių Pilis, un vestigio de forma irregular, se alza en un valle donde el río Kražantis describe una curva. Con unas dimensiones aproximadas de 65x45 metros y contando con una zanja de 2 metros de profundidad, es un recordatorio tangible del pasado que ha quedado atrás. Fragmentos de cerámica rota salpican la colina, y los rastros de la zanja aún son visibles hoy en día. Los muros del fuerte, que alcanzan hasta los 7 - 8 metros de altura, fueron explorados por primera vez por el Instituto de Historia de Lituania allá por 1967. El fuerte, al parecer, data del primer milenio a. C. y persistió hasta el siglo XIV d. C. Amigos, ¿no mueren por saber qué secretos guarda todavía?
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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