El túmulo de Bakšėnų, enclavado en el campo de Lituania, ha sido un enigma durante siglos. Esta elevación de forma ovalada, con unas dimensiones de 30 x 26 metros, presenta una fosa distintiva en su centro (ahora drenada). Sus bordes norte y oeste descienden gradualmente, mientras que los lados este y sur presentan una pendiente pronunciada. Durante las excavaciones, se hallaron restos de edificios de madera, dos piedras crípticas, un recipiente de cerámica y diversos artefactos en el núcleo del túmulo. Estas reliquias fueron trasladadas al Lietuvos nacionalinis muziejus para su conservación. El túmulo fue incluido en el Lietuvos kultūros paminklų sąrašą en 1973 y está protegido como patrimonio cultural desde 1998.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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