1. Bienvenido a la enigmática Colina de Hierro, o Colina de Klausučiai, situada en la frontera de PR y ŠV, en la región de Širvēna, Lituania. Con una altura de 7-8 metros y apenas 1 metro de ancho, esta colina fortificada parece más el gorro de un bufón que una fortaleza. Sin embargo, comparte un destino peculiar con los bufones: una danza perpetua entre la construcción y la demolición. Lo que queda hoy son restos de 3-4 metros de altura, recordatorios de la madera que antaño conformaba la mayor parte de la colina.
2. ¿No te recuerda a leña para la chimenea? Bueno, las estatuas con espadas, que se elevan 5 metros, son la prueba de que no todo estaba destinado al fuego. Es un espectáculo curioso; un paseo por el lateral de la colina revela dos losas de piedra con inscripciones. Estas losas cuentan la historia de los muchos nacimientos y muertes de la colina. Ahora, si te apetece visitar este sitio de reinvención perpetua, dirígete a la llanura Biržų–Vabalninko. Desde Biržų, viaja hacia PV durante 650 metros y luego gira a la derecha (ŠV).
3. Las puertas de Klausučiai son tu primer destino, a solo 50 metros de distancia. El sendero hacia la colina comienza justo allí, esperando tu llegada.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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