En lo más profundo del corazón de la antigua ciudad de El-Amarna se encuentra una maravillosa tumba. Conocida como la Tumba Real de Eknaton, esta estructura difiere de otras tumbas reales al adoptar un diseño de eje recto único, que se cree que fue el primero en su tipo en el Antiguo Egipto. Encargada por el faraón Ehnaton para él y su amada familia, la construcción comenzó en el sexto año de su reinado. La inusual distribución de la tumba se desvía de los diseños convencionales, evitando el habitual eje interrumpido y, en su lugar, conduce al visitante por un camino recto, testimonio de una nueva visión para los entierros en la tierra del Nilo.
Un solo escalón inicia el recorrido, seguido por un largo pasillo y, posteriormente, otro escalón más pequeño desciende hacia una cámara ritual de 3,5 metros de profundidad. Adornada con cuatro paredes, la tumba mira hacia el este, acogiendo el brillante amanecer. Dos ramas desplazadas brotan del eje principal, de noroeste a sureste. La primera rama se despliega justo después del primer largo pasillo, conformada por una serie de cinco habitaciones interconectadas. Inscrita en las paredes del eje principal, se talló una entrada para otra habitación, aunque quedó incompleta.
La segunda rama se despliega en el segundo tramo de escaleras, abarcando tres cámaras. La Capilla de Eknaton, la cámara central de la tumba, estaba adornada con imágenes cautivadoras e inscripciones de la familia real. Tras la partida de Ehnaton, la cámara posterior a su muerte fue dañada por el vandalismo.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikimedia Commons
Escrito por Mutabor
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