En un rincón apartado del místico desierto egipcio, yacía una pirámide sumida en el sueño, oculta por las manos de mil trabajadores encantados bajo el mando del faraón Senusret II. Esta pirámide, a diferencia de las grandiosas estructuras que uno podría imaginar, fue enterrada astutamente bajo una tumba etiquetada como 'tumba 10' alrededor del 1900 a. C. Dentro de esta tumba, reposaba una princesa preciada, cuyo sarcófago de bronce descansaba suavemente entre los finos bloques de piedra caliza. Cerca de ella, en una pequeña fosa, reposaba en paz un cuenco de cerámica roja.
La cámara funeraria, bañada por la calidez de la piedra caliza blanca, contenía más que solo a la princesa: también albergaba un hueco canópico y una sala de ofrendas, todos esperando las maravillas del más allá. La antecámara, oculta tras un velo de finos bloques de piedra caliza, conducía a la cámara funeraria. El complejo piramidal de Senusret II también contaba con un templo funerario, construido en la cara oriental de la pirámide y destruido durante el reinado de Ramsés II. Todo este complejo era servido por una ciudad mágica llamada ḥtp Sn-wsr-t, hoy conocida como Kahun.
La oculta pirámide de Senusret II, un tesoro olvidado de Egipto, sigue siendo un relato cautivador sobre el encanto que una vez prosperó en el corazón de sus antiguos constructores.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Mutabor
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