Bajo el Valle de los Reyes, bañado por el sol, descansa la mística KV42, un lugar de enterramiento que alguna vez estuvo destinado a la reina Hatshepsut-Meryetre. Sin embargo, ella nunca reposó en su seno. Las razones de este curioso enigma siguen siendo tan esquivas como la bruma del amanecer. Se cree que la tumba fue reclamada por Sennefer, un noble dignatario local, y por su linaje. La KV42 cuenta con una cámara funeraria elíptica, un rasgo común en las tumbas del inicio de la Dinastía XVIII.
Descubierta en el ocaso del año 1900, la tumba fue sellada por dos enigmáticos coptos, Chinouda Macarios y Boutros Andraos, quienes juraron conocer su ubicación oculta. Howard Carter, con sus ojos perspicaces, cuestionó la veracidad de sus afirmaciones, sugiriendo que el yacimiento podría haber sido conocido por el señor Loret, dieciocho lunas antes.
Al entrar, quedó claro que la tumba había sido saqueada; las posesiones estaban dispersas y sumergidas en agua. Los tesoros funerarios, los jarrones y los vasos canópicos yacían esparcidos, portando los restos de una devastación provocada en tiempos remotos.
En la cámara funeraria elíptica, un sarcófago de piedra sin terminar esperaba pacientemente, inscrito con el nombre de Sentnay, la esposa de Sennefer. Entre las reliquias descubiertas se hallaron vasos canópicos excepcionalmente conservados, cuyos contenidos ofrecían visiones de mezclas exóticas de aceites vegetales, cera de abejas, grasa, betún y resinas que alguna vez adornaron la tumba. Entre estos, se descubrió un juego de jarrones fragmentados, todos inscritos para una mujer llamada Baketra, la "Elegancia Real". Además, se encontraron cuatro tapas de vasos canópicos con rostros barbados, que sugerían la presencia de Sennefer. También se desenterraron modelos de embarcaciones, inscritos tanto para Sennefer como para Sentnay. Los otrora opulentos tesoros de madera de la tumba se habían podrido, dejando atrás los restos de bases de estilo trineo y ataúdes de madera que se deshacían en polvo al tocarlos.
Carter sugirió que la tumba fue saqueada por sus metales durante la vigésima segunda dinastía, ya que se encontraron láminas de oro y una suntuosa roseta de incrustación de oro. También planteó que la tumba fue visitada 'hace muchos días', dado que se hallaron antigüedades dispersas por los pasillos y cámaras llenos de arena.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Mutabor
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