Enclavada en el corazón del místico Valle de los Reyes, un reino velado por encantamientos antiguos, se encuentra la KV32, la tumba sin decorar de la reina Tiaa. Eterna y en paz en su oscuro abrazo, la reina Tiaa, esposa de Amenhotep II y madre de Tutmosis IV, halló aquí su reposo final [2]. Descubierta en el año 1898 por los diligentes ojos de Victor Loret, se dice que la KV32 se extiende 40 metros hacia el interior de la propia ladera de la montaña [2]. La cámara funeraria, un santuario tranquilo que mide 6,24 metros por 8,56 metros por 4,01 metros, yace oculta al final de esta tumba [2].
Se cree que un grupo de trabajadores, olvidados hace tiempo, penetró en la KV32 mientras laboraban en la cámara funeraria original dentro de la tumba de Siptah, la KV47 [2]. A lo largo de los años, la KV32 ha sido cuidadosamente excavada, despejada y publicada por los dedicados eruditos del Proyecto MISR de la Universidad de Basilea [2]. Entre los tesoros hallados en la tumba de Tiaa, se encontraban cientos de fragmentos de un cofre canópico, relucientes fragmentos de tapas adornadas con el rostro de una cabeza humana, destinadas a proteger la entrada a la tumba sagrada, shabtis, diminutos sarcófagos shabti con su nombre y vasijas marcadas con el nombre del alcalde de Tebas, Sennefer, y el de su amada Sentnay [2].
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Mutabor
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