La basílica surgida del abrazo de la marea

La basílica surgida del abrazo de la marea

La tumba del primer obispo de Rávena, San Apolinar, se alza sobre la orilla actual. ¿Puedes adivinar qué océano encargó esta construcción?

Originalmente, Rávena, llamada así por la flota romana que antaño residió aquí, se adornó con mármol a causa de su nueva basílica. Dedicada a San Apolinaris, el primer obispo de la ciudad y de Classe, esta basílica custodiaba sus restos. Saltando al siglo XV, Sigismondo Malatesta la saqueó de sus revestimientos de mármol. Sorprendentemente, aún permanece en pie, alzándose sobre su vecina - la Basílica de San Vitale. La lucha entre el cristianismo y el arianismo se representa en sus mosaicos y frescos, recordando sutilmente a la ciudad su pasado como tumba real antes de que el cristianismo reclamara el corazón de la urbe.

Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons

Escrito por Nicolo Ciampini

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