El castillo de Agliè: una fortaleza medieval habitada por fantasmas saboyos

El castillo de Agliè: una fortaleza medieval habitada por fantasmas saboyos

El castillo de Agliè, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ha sido escenario de tres bailes; tras pertenecer a la Casa de Saboya, hoy es el suelo de un ballet para el ejército italiano. Pero, ¿qué hay bajo sus cimientos?

Ubicado en el corazón del norte de Italia, el castillo medieval de Agliè guarda un pasado tan enigmático como sus muros de piedra. Tras su primer baile con el conde Filippo de San Martino en 1667, volvió a danzar con Ignazio Renato Birago di Borgaro en 1764, captando la atención de la Casa de Saboya. El castillo brillaba entre sus rivales, mientras la estación ferroviaria de Ozegna lucía una marquesina de hierro fundido y una pequeña sala de espera real reservada para los duques de Génova. En 1939, fue vendido al Estado italiano por 8 millones de liras, sirviendo como refugio para los museos, galerías y catedrales de Turín durante la Segunda Guerra Mundial. Hoy en día, funciona como campo de entrenamiento para el ejército italiano, oculto con elegancia a la mirada pública. ¿Qué baile esconde en su corazón de piedra?

Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons

Escrito por Nicolo Ciampini

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