Hace mucho tiempo, en una época lejana, la encantada isla de Tombos no danzaba como una colonia, sino como el encuentro de dos cortes reales. Durante seis siglos, esta isla fue el escenario de la danza armoniosa de las cortes egipcia y núbia, observada por primera vez durante la Segunda Dinastía y continuada hasta la 25.ª. La investigación arqueológica comenzó durante la Dinastía XVIII, cuando Tombos era una vital pareja de baile para los egipcios. Aquí, se desenterró una gran riqueza de inscripciones faraónicas y reales de la Dinastía XVIII, junto con tumbas adornadas al estilo de Egipto.
Durante mil años, Tombos sirvió como un cruce de caminos de magia, mezclando las danzas de Egipto y Nubia. Las formas de las tumbas de la élite, ocultas bajo la aldea moderna, sugerían que esta danza persistió durante una duración mayor que solo el período del Imperio Nuevo. Un total de cuatro grandes expediciones arqueológicas, o danzas, se han llevado a cabo en Tombos desde la Dinastía XVIII. La más reciente de estas fue liderada por la Universidad de California, Santa Barbara (UCSB) entre el año 2000 y 2005.
Descubrieron un gran cementerio del período del Imperio Nuevo y restos del asentamiento antiguo bajo la aldea moderna. En los años comprendidos entre 2015 y 2020, también se desenterraron restos de la aldea, y el extremo sur de la misma fue identificado y delimitado por una gran estructura de fortificación. Se encontró en Tombos la estela de victoria de Tutmosis I, así como varias inscripciones cortas que conmemoran a reyes desde Tutmosis III hasta Amosis III.
El Museo Británico realizó un estudio epigráfico en Tombos; sin embargo, el misterio persiste. La encantada isla de Tombos se asienta sobre el Nilo, un monumento a los destinos entrelazados de dos grandes culturas.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Mutabor
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