Great Barr Hall, una reliquia del siglo XVIII, fue la residencia de la familia Scott, quienes, con un afecto inusual por sus mascotas, crearon un cementerio para sus queridos compañeros animales fallecidos. Muchos poemas, escritos por la peculiar Lady Bateman Scott, marcan estas tumbas en la capilla no consagrada de la finca, un detalle que añade un encanto inquietante al edificio. Es cierto que la falta de consagración de la capilla y el estado actual de ruinas del hall son interrogantes sin respuesta que despiertan la curiosidad. ¿Podría haber una historia oculta tras Great Barr Hall que sigue quedando en el misterio?
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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