Ubicada en medio del bullicioso ajetreo de Manhattan, Central Park guarda un tesoro escondido: una antigua estatua de bronce de Prospero, el mago de la obra de Shakespeare, La tempestad. Melvin Hebald crearon esta pieza de arte en 1966, y pronto encontró un lugar de descanso frente al Delacorte Theater. George T. Delacorte, Jr, un coleccionista de objetos finos, añadió a nuestro sabio y anciano Prospero a su colección ese mismo año. Hoy en día, Prospero comparte su eterna sabiduría con la estatua de Romeo y Julieta, ambas creadas en el mismo año. El tiempo ha sido amable con nuestro anciano Prospero, quien ha visto más de su parte de pruebas en su camino hacia la fama. Así que súbete a bordo mientras te llevamos en un rápido viaje por una breve historia de esta legendaria transformación.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Friendly Jane
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