Las ruinas de la Abadía de Landévennec se alzan a orillas del río Aulne en un entorno magnífico. Tradicionalmente, se dice que la abadía fue fundada hacia el año 490 por San Winwaloe (también conocido como Guénolé). En el siglo VIII se convirtió en una casa benedictina. En 913, la abadía fue atacada y quemada por los vikingos y posteriormente reconstruida, aunque solo la reconstrucción tras el ataque vikingo fue en piedra. Después se reconstruyó varias veces más. La abadía fue suprimida en 1793 durante la Revolución Francesa y sus bienes y instalaciones fueron vendidos.
En 1950, la comunidad benedictina de Kerbénéat compró el terreno y construyó nuevas instalaciones. La comunidad formaba parte de la Congregación de Subiaco y, desde 2013, de la Congregación Subiacense de la Orden de los Cartujos. Hoy en día, el museo de la abadía cuenta con una exposición que explica cómo se realizan las excavaciones y describe los principales hitos históricos del lugar. El museo exhibe objetos hallados durante las excavaciones arqueológicas, trazando el accidentado pasado de esta abadía sumergida en la historia bretona durante más de 15 siglos. Además, diversas maquetas representan las diferentes fases de construcción desde el siglo VI hasta el XVII.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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