1. El Castillo de Caernarfon, una reproducción de una fortaleza del siglo XI, fue una obra maestra encargada por el rey Eduardo I en 1283. Esta gran estructura no fue solo un centro administrativo para el norte de Gales, sino también una orgullosa declaración de la dominación inglesa, con un estilo similar a las murallas de Constantinopla. A un paso de distancia, el patrimonio romano de Caernarfon asoma en Segontium.
2. La construcción duró unos diez años, y se estima que los fondos para el proyecto oscilaron entre las 20.000 y las 25.000 libras esterlines. Corren rumores de que se desplazaron casas para la construcción del castillo sin compensación alguna durante tres años.
3. Las murallas, que recuerdan a las de Constantinopla, fueron un testimonio del insaciable apetito de poder de Eduardo, que se extendía más allá de las fronteras de Inglaterra. Aunque el exterior permanece firme, muchos de los edificios interiores han perecido desde entonces, y varias partes de la estructura siguen sin terminarse.
4. A pesar de sufrir daños durante el levantamiento de Glyndŵr en el siglo XV, el castillo ha sido restaurado desde entonces y ahora atrae a multitudes como una popular atracción turística, bajo el cuidado de Cadw, el servicio de patrimonio histórico del Gobierno de Gales.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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