Ubicado en Blanca, en la Región de Murcia, España, el Castillo de Blanca - construido en el siglo XII por el emir Muhammad ibn Mardanis, también conocido como el Rey Lobo - domina la alquería de Blanca y la comunicación entre las localidades de Molina de Segura y Cieza a través del Valle de Ricote. En el siglo XIII, durante la rebelión de Ibn Hud contra los almohades, el castillo fue ampliado. Con la conquista castellana, el castillo y el pueblo pasaron a la Orden de Santiago en 1281, aunque durante la invasión de Aragón de 1296 - 1304, fue entregado brevemente a Bernardo de Sarriá.
Tras el dominio aragonés, el castillo regresó a la Orden de Santiago. El castillo se encuentra a 223 metros sobre el nivel del mar y de la construcción original solo permanecen en pie tres torres, conectadas por dos cortinas. Estas torres se construyeron mediante un sistema de tapial con encofrado de mortero de cal y piedra. Las tres torres alcanzan los 12 metros de altura y pudieron haber contado con dos cuerpos arquitectónicos: terrazas almenadas y aspilleras. Las torres conservan los mechinales donde se insertieron las vigas durante la construcción. Pero, ¿qué secretos se ocultan en las ruinas de esta histórica fortaleza, recientemente reclamada por la naturaleza?
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
Coméntalo con el autor y con otros lectores
Aún no hay comentarios. Sé el primero en iniciar la conversación.