La masía, ahora inexplorada e intacta, se alza al pie de la serra del Corb como un fragmento de historia. Su humilde espacio de almacenamiento, habitado originalmente por diversos inquilinos, permanece vacío hoy en día. A pesar de contar con múltiples aberturas, no parece haber ningún tesoro arquitectónico oculto tras sus muros. Su tejado, rediseñado en el año 1881, es una estructura sencilla de dos vertientes construida con materiales volcánicos comunes. Al igual que las otras masías de esta región, se erige como un cementerio de épocas pasadas, insinuando los misterios ocultos de su ayer sepultados en lo más profundo de los anales de la historia.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata
Escrito por Nicolo Ciampini
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