El monumento a la generación perdida

El monumento a la generación perdida

Un imponente monumento de piedra en un pueblo de Bretaña. A su alrededor, cinco capillas conmemoran a ochomil jóvenes que nunca regresaron de la Primera Guerra Mundial, y a los miles que sí lo hicieron.

El Memorial de Sainte-Anne-d'Auray es un monumento a los caídos en la guerra situado en un pequeño pueblo de Bretaña. Pero este no es un monumento cualquiera. No se construyó para recordar una batalla o a un héroe, sino para recordar a toda una generación. El memorial fue diseñado por René Ménard, un arquitecto de Nantes, y su construcción se prolongó desde 1922 hasta 1932. Tiene 52 metros de altura y 12 metros de diámetro. En 2016, la inscripción oficial lo calificó como 'un monumento de extraordinaria grandeza'.

El memorial es una rotonda coronada por una cúpula y una torre de remate redondeado. En su interior, cinco diócesis de Bretaña dispusieron cinco capillas. El mausoleo central está dedicado a todos los muertos en la guerra.

El nombre oficial del monumento es 'Mémorial de Sainte-Anne-d'Auray'. La inscripción de 1914 reza: 'La Bretagne à ses Enfants'.

En su inauguración en 1932, a la que asistieron 150.000 personas, la bendición fue realizada por el Mgr Maglione. Cinco años después, el memorial se erige como testimonio de una generación perdida: los 240.000 soldados bretones que murieron en la Primera Guerra Mundial, aunque solo 8.000 nombres están inscritos en el monumento.

El memorial se construyó para aquellos 240.000 soldados, para recordar a 'las innumerables y anónimas víctimas de la guerra', como dice una de las inscripciones. Pero se construyó demasiado tarde. Para cuando se terminó, la Gran Guerra había acabado y estaba a punto de estallar una nueva guerra, incluso más devastadora.

Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons

Escrito por Nicolo Ciampini

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