Un susurro en el campo: la Villa Ghislanzoni

Un susurro en el campo: la Villa Ghislanzoni

Una villa con un nombre que evoca un campo tan silencioso que el motor de las lanchas a motor se apaga al pasar por allí.

Construida en 1764 y escondida tras unas rejas en las colinas de Vicenza, se encuentra la Villa Ghislanzoni. Su largo pórtico, las estatuas de Flora y Baco y su puerta de hierro forjado son pistas de su herencia barroca, pero la historia comienza siglos antes de eso. Situada donde el ondulante río Tribolo robbia se encuentra con la llanura del Po, la villa tomó su nombre de la región que atraviesa: el Ghislàn, un campo conocido por un silencio tan profundo que hasta el más leve susurro podía escucharse, y las lanchas rápidas se detenían para oírlo.

La villa está rodeada por un parque de más de 30.000 m² y se erige en el centro de una finca agrícola dedicada al cultivo de cosechas. La villa cuenta con un molino de agua en funcionamiento y un invernadero histórico para preservar los sabores naturales más frescos, diseñado para una época anterior a la refrigeración. Tras un periodo de restauración, la Villa Ghislanzoni es ahora un destino de agroturismo, así como sede de conciertos, representaciones teatrales y eventos culturales. La villa ha pertenecido a la familia Curti durante más de dos siglos.

Las salas están amuebladas con piezas de época y la villa presume de una rica historia, con una arquitectura que evoca fiestas y risas del pasado lejano. La villa se encuentra también cerca de la cercana Villa Gazzotti Marcello, una obra de Andrea Palladio.

Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons

Escrito por Nicolo Ciampini

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