Los guardianes silenciosos: el monumento de bronce a Raoul Wallenberg

Los guardianes silenciosos: el monumento de bronce a Raoul Wallenberg

Doce esculturas abstractas de bronce permanecen en silencio como guardianes en el lugar donde trabajó Raoul Wallenberg. En 1998, el concurso para el monumento al héroe sueco eligió las piezas de Kirsten Ortwed, pero su inauguración en agosto de 2001, en el vigésimo aniversario de su muerte, desató una gran controversia.

El monumento de bronce en honor a Raoul Wallenberg, inaugurado en agosto de 2001, se alza en silencio como un grupo de guardianes en la plaza Raoul Wallenberg, en Estocolmo. La interpretación que la artista francesa Kirsten Ortwed hace de la vida de Wallenberg se encarna en doce esculturas de bronce bajas e inquebrantables, fundidas en Pietrasanta, en la Toscana. Aunque el monumento ha sido objeto de debate desde su inauguración, forma parte de un complejo conmemorativo más amplio: El Camino - una franja recta de adoquines y rieles desde el gueto de Budapest con una bola de granito grabada en 24 idiomas diferentes, que narra la historia del Holocausto, sus peligros y las rutas que tomaron los judíos para evitarlo. El Camino intersecta la plaza Raoul Wallenberg y el parque Berzelii, vinculando el monumento con el memorial del Holocausto en el patio de la Gran Sinagoga. El monumento a Raoul Wallenberg es uno de más de treinta conmemoraciones erigidas en su honor en todo el mundo.

La controversia rodea al monumento, que fue inaugurado en el vigésimo aniversario de la muerte de Wallenberg. Fue criticado por ser demasiado abrumador, demasiado negro y demasiado carente de emoción. Algunos incluso lo compararon con una lápida.

Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons

Escrito por Nik Frost

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