El hechizo gótico que cautivó a tres reyes

El hechizo gótico que cautivó a tres reyes

Sumérjase en las cautivadoras crónicas de la Casa de los Urbina, el palacio del siglo XVI donde no uno, ni dos, sino tres monarcas hallaron refugio entre sus muros imponentes.

La Casa de Urbina, un encanto gótico con un aire urbano, fue construida por el capitán Juan de Urbina, servidor del emperador Carlos V, y su esposa, María de Salazar y Frías. Situada de forma pintoresca en la villa española de Miranda de Ebro, en Burgos, esta casa solariega exhibe en su imponente entrada los escudos de las familias Urbina y Salazar. Su fachada de piedra, adornada con gran majestuosidad, y las dos torres defensivas crean un espectáculo que merece cada mirada. Hoy en día, es propiedad de la Iglesia. Un escenario para lo grandioso. ¡Y qué eventos tan grandiosos ha acogido! Fue el hogar de la princesa Margarita de Saboya y Austria, duquesa de Mantua y de Montferrato y virreina de Portugal, quien eligió la Casa de Urbina como su lugar de descanso final en 1655. Poco después, en 1660, el rey Felipe IV y su hija, la infanta María Teresa de Austria, pasaron una velada real en el palacio mientras viajaban a Francia para desposarla con el rey Luis XIV.

Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons

Escrito por Nicolo Ciampini

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