Ubicado en el distrito de Šilalės, en lo profundo del bosque de Vilkū Lauko y a orillas del Mar Báltico, se encuentra el antiguo yacimiento fortificado conocido como Kūplė. A primera vista, parece el resto de una estructura ovalada, pero el mar ha desdibujado sus líneas, transformándolo en un misterio triangular. Sus obras de tierra, un círculo de terraplenes que se extienden 92 metros de largo y 44 metros de ancho en el lado oeste-norte, se elevan 9 metros de altura. Estos terraplenes ocultan un centro: un muro de piedra de 11 metros de altura, flanqueado por una zanja a cada lado de 11 metros de ancho y 4 metros de profundidad. Pero, ¿por qué la zanja? ¿A qué enemigo antiguo temían?
El lado del terraplén de Kūplė revela más peculiaridades. Una zanja de 10 metros de alto y 15 metros de ancho recorre su borde, con un montículo de 10 metros de alto y 5 metros de ancho en su base. Coronando este montículo se alza una torre de astas de 12 metros de altura. ¿Es un símbolo de poder o el resto roto de un pasado olvidado?
Cerca de allí, se descubrió que un هectárea de terreno contenía evidencias de asentamientos humanos. Los arqueólogos desenterraron cerámica quemada, fragmentos de herramientas de hierro, cornalinas y otros artefactos. Pero, ¿por qué estaban aquí? ¿Quiénes eran cuando Kūplė era una fortificación viva y palpitante? ¿Han sido sus historias devoradas por el mar, o queda aún un relato por contar?
Kūplė se encuentra a 1259 metros del castillo de la Orden de Livonia en Georgenburg. ¿Es la distancia una mera coincidencia, o una pista sobre un tesoro oculto o un oscuro secreto esperando ser descubierto?
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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