Encaisado pacíficamente en el campo de Arthel, en el departamento de Nièvre, el Château de La Motte, conocido coloquialmente como Le Vieux Château, presume de un pasado velado que se remonta al siglo XV. Construido inicialmente como una fortaleza defensiva a lo largo de la antigua vía romana, el tiempo lo ha transformado en un edificio más grandioso, dejando algunos vestigios de su majestad original.
Originalmente propiedad de una familia de caballeros, el castillo pertenece ahora a un nuevo propietario. Aunque permanece oculto tras sus fortificaciones, declarado Monumento Histórico, sus torres, cortinas, elevación, tejados, graneros y patio son elementos que resisten el paso del tiempo.
La torre del sureste, la más grande, muestra una base que se estrecha gradualmente y muros marcados por huecos de cañón, con dos filas de boulins, que en su día ofrecieron refugio a los habitantes. La torre del suroeste, junto a la torre del sureste, alberga una escalera de caracol con un hueco de cañón en su base.
Una estructura nueva se erigió a finales del siglo XV en el lugar de la cortina sur, junto a la torre grande. Hoy en día, se mantiene con un ático, un tejado restaurado en el siglo XX y dos ventanas con piedra tallada en la fachada sur. La fachada norte fue reconstruida a finales del siglo XVI, y cuenta con una puerta adornada con un arco en forma de asa de cesto que sostiene un frontón partido, decorado con un escudo quemado durante la Revolución.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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