En las ondulantes colinas de Scandicci, el Mulinaccio di Scandicci permanece en pie como una reliquia de una era pasada. En 1634, la emprendedora familia Galli realizó una maniobra tan audaz como arriesgada: represaron un río y crearon un lago para una empresa de piscicultura. Sin embargo, en 1736, las operaciones cesaron, dejando atrás la desconcertante pregunta de por qué la gran empresa de los Galli no perduró. Hoy en día, la presa funciona como un puente que cruza el valle, sirviendo como un testimonio silencioso de una historia que el pueblo ha olvidado.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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