La bulliciosa Valencia del siglo XIV guardaba sus sorpresas, pero pocos baños de la época resistieron el paso del tiempo. Uno de ellos fue el de los Almirall, destinado no a la nobleza, sino a la gente común. Construido por Pere de Vila-rasa, este establecimiento se convirtió en un lugar predilecto para las rutinas, los ejercicios y la socialización, a solo unos pasos del Palacio del Almirall. Diez puertas discretas conducían a un vestíbulo de madera, ofreciendo un primer vistazo al corazón del baño. Una cámara húmeda con diez aberturas en forma de estrella, rodeada de cristal brillante, cautivaba la mirada. La estancia contigua, siguiendo el estilo arquitectónico árabe, era más cálida pero parecía más fría. Con un mayor diámetro y una atmósfera más gélida, se alzaba entre dos columnas y estaba coronada por una cúpula octogonal, decorada de manera similar con agujeros en forma de estrella. Esta amplia estancia albergaba el más grande de los seis baños.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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