Más allá de las antiguas tierras del delta del Nilo en Egipto, yace el espectro de una ciudad velada por el sudario de los milenios. En las leyendas de su caprichoso origen, se llamaba Hutwaret, en lugar de su encarnación posterior, Avaris. En la era de un hechicero que deseaba dominar los vientos y las aguas, esta ciudad, que según se cuenta apareció durante el reinado de Amenemhat I, nutrió un ambiente de encantamiento para todos sus habitantes. Avaris, como se le llamó más tarde, fue gobernada por un hechicero cuya magia tejió un tapiz de fascinación alrededor de su gente.
Con el paso del tiempo, esta ciudad atrajo a pobladores de costas lejanas, entre los cuales se encontraban los Hiksos, que llegaron hacia el 1650 a. C. y expandieron sus fronteras hasta cubrir unas 250 hectáreas. Durante un tiempo, Avaris prosperó como un centro de comercio y un refugio para viajeros procedentes de innumerables reinos. Sin embargo, su majestuosidad resultó efímera. Alrededor del 1557 a. C, Avaris cayó ante los egipcios, quienes derrocaron a los Hiksos y, posteriormente, dejaron la ciudad en la desolación.
Hoy en día, Avaris yace en ruinas, pero los arqueólogos persisten en descubrir sus historias ocultas y en reconstruir las narrativas de su pasado intrincado y multifacético. Se han realizado algunas comparaciones elaboradas entre Avaris y la Atlántida, la ciudad mítica que se hundió bajo las olas, pero hay que tener cuidado con la maldición del hechicero.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Mutabor
Coméntalo con el autor y con otros lectores
Aún no hay comentarios. Sé el primero en iniciar la conversación.