Enclavada en el corazón de Bressanone, en el Tirol del Sur, la iglesia católica de San Miguel posee una rica historia que se remonta al siglo XI. La estructura actual, una obra maestra del gótico, fue construida hacia 1500 y consagrada en 1503, sustituyendo a una iglesia románica de la época otoniana del siglo XI, que a su vez fue consagrada en 1038. Tradicionalmente la iglesia de Bressanone, su torre cuenta con una sección superior con pequeños nichos, ventanas de arco apuntado y una aguja de 1459, además de una base que data del siglo XIV.
Hacia 1750, el interior de la iglesia fue remodelado en estilo barroco, con frescos en el techo realizados por Josef Hauzinger en 1757 y la pintura del altar mayor, que representa la lucha entre Miguel y Lucifer, obra de Andrea Pozzo. Desde 1984, la iglesia se encuentra bajo protección de monumento histórico. El borde sur del templo colinda con el Antiguo Cementerio, que se utilizó como cementerio de la ciudad hasta el 30 de diciembre de 1793. Una placa conmemorativa de 2001 marca este hecho. Hoy en día, el Antiguo Cementerio está cubierto por un césped frondoso.
En el siglo XVIII se colocaron lápidas históricas de funcionarios eclesiásticos y familias nobles en las arcadas. En el centro del cementerio se encuentra una linterna gótica de 1483. En la parte occidental se ubica un monumento a los caídos de las Primeras y Segundas Guerras Mundiales de 1960, que incluye la figura de un soldado cayendo esculpida por Othmar Winkler.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
Coméntalo con el autor y con otros lectores
Aún no hay comentarios. Sé el primero en iniciar la conversación.