Can Roca, una masía gótica en Tiana (Maresme) protegida como bien cultural de interés local, esconde un secreto curioso. Un capitel de treinta centímetros de altura adorna el muro posterior, con rostro redondo, ojos almendrados, nariz recta, un peinado simplificado, un gran bigote y líneas talladas que representan arrugas en la frente. El secreto reside en el tubo que emerge del capitel: no tiene ninguna función. La masía fue construida en el siglo XVII como un edificio grande y cuadrangular con un tejado de cuatro aguas.
Las esquinas de Can Roca están realizadas con sillares de piedra. La fachada de Can Roca presenta una puerta con arco de adobe en la planta baja y tres ventanas en cada uno de los pisos superiores. Algunas de las ventanas del piso superior han sido reducidas. El porche y la ventana gótica son anexos significativos que cambian la apariencia general de la fachada. El porche ocupa toda la planta baja y se extiende lateralmente hasta la altura del primer piso. La planta baja del porche está formada por grandes arcos rebajados apoyados sobre pilares.
La planta alta del porche está formada por una arcada de arcos apuntados. Una parte lateral y exterior del edificio cuenta con una ventana típicamente gótica en forma de arco conopial lobulado y con figuras trabajadas.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nik Frost
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