Nacido en 1884 en Grand Haven, Michigan, el Thomas Friant no era un barco cualquiera. Propiedad de Reuben y Ralph Vanderhoef, transportó pasajeros por el Grand River hasta su gélido descenso bajo el Lago Superior. Ahora, es una tumba acuática llena de misterios, su lugar de descanso final. Cinco diferentes propietarios intentaron reclamarla, pero el capitán noruego Einer Miller no pudo escapar del mismo destino que los demás - el hielo también se cobró su vida. Con unos considerables 81,42 toneladas de registro bruto y 46,20 toneladas netas, no era un barco a subestimar. Sin embargo, es más bien como el gemelo espectral de aquellas embarcaciones de madera del Lago Superior, un fantasma inquietante que acecha en las profundidades, destinado a no ser olvidado nunca.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Leroy
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