Al subir por la laberíntica espiral del Beffroi, es posible que detectes el sonido que produce. Esta curiosidad arquitectónica en el horizonte de Salers no es un castillo, ni la campana de una iglesia, ni un ayuntamiento - es simplemente una leyenda que se susurra una y otra vez. Construido en el siglo XV, este campanario se suavizó hasta que su ritmo se convirtió en un suave 'beff' en lugar de un tañido estruendoso. Los lugareños lo bautizaron así, pero el porqué, o su verdadero propósito, sigue siendo un enigma.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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