Originalmente un humilde castillo de mota y patio en 1080, enclavado en la elevada cresta del distrito de Saint-Melaine, esta joya francesa, el Château de Mauléon, sufrió su primer revés en 1587 cuando el rey Enrique de Navarra logró dañar una parte de su estructura. Más adelante, en 1642, el célebre cardenal Richelieu ordenó el derribo de sus murallas. Qué irónico resulta, ¿no creen? Sin embargo, ninguna historia está completa sin un héroe. Y así aparece Alexis Madelaine Rosalie, duc de Châtillon, quien restauró el edificio central, cariñosamente llamado « le Palais » por los lugareños debido a sus funciones, ya que servía principalmente como tribunal de justicia y residencia de un bascrollador. La propiedad pasó entonces por las manos de varios propietarios hasta que finalmente quedó en posesión de la ciudad en 1990. No fue hasta 1995 cuando este histórico baile con el tiempo quedó registrado en los anales, mediante una decisión tomada por decreto el 18 de abril.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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