Las **ruinas del castillo de Rocafort** dominan una colina en el pueblo de Rocafort de Bages, Cataluña, España. Construido inicialmente en el siglo XI y registrado en un documento de 909, el linaje del castillo se remonta a Néspola, un territorio más amplio que acabó fragmentándose en tres territorios independientes. En el siglo XI surgió el nombre Rocafort, un apodo que sería sinónimo del castillo, del pueblo y de la movilidad local durante siglos.
A lo largo de los siglos, el castillo cambió de manos; Guillema Nerell, esposa de Pere de Sitjar, encargó al renombrado escultor Berenguer Ferrer la creación del sarcófago de su marido en 1348 y restauró la capilla del castillo. Más tarde, legó el castillo al monasterio de Sant Benet de Bages. El monasterio ejerció autoridad jurisdiccional sobre Rocafort hasta el siglo XIX, cuando se abolieron los senyorius jurisdiccionals.
Hoy en día, persisten restos del castillo original, incluyendo un segmento de muro en el suroeste que se extiende 10,90 metros, con un grosor de 85 centímetros y una abertura cuadrada que posiblemente fue una ventana. Un segundo fragmento de muro conserva una longitud de 5,78 metros. Un muro de piedra visible se extiende 5,70 metros hacia el oeste, interrumpido por un barranco, pero no son evidentes los restos de la torre, que debería haber estado erigida en el punto más alto de la colina.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nik Frost
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