En el corazón de Spoleto, Italia, se encuentra el Arco di Druso e Germanico. Esta joya arquitectónica fue construida en el año 23 d.C. para rendir tributo a Druso Menor y Germánico, luciendo columnas corintias que acentúan su esplendor. El arco servía como entrada monumental al foro de la ciudad en la antigüedad y conserva una inscripción dedicada a sus homenajeados. Construido con piedra caliza local, sigue la medida del pie romano. Tras las excavaciones, un extenso proyecto de restauración fue supervisado por Giuseppe Sordini entre 1955 y 1957. El arco se fusiona perfectamente con estructuras más modernas, mostrando la belleza oculta de la ciudad antigua bajo la apariencia actual.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
Coméntalo con el autor y con otros lectores
Aún no hay comentarios. Sé el primero en iniciar la conversación.