Este monasterio, que entonces era un asilo para la clase acomodada, apenas estaba medio ocupado cuando llegó el inesperado residente Vincent van Gogh. Por suerte, las circunstancias le permitieron disponer no solo de una acogedora habitación en el segundo piso para dormir, sino también de un estudio en la planta baja para su brillante labor artística. ¡Y qué labor fue! Entre sus creaciones, 'La noche estrellada' acaparó todas las miradas, una obra maestra que susurra la historia de su tiempo bajo los muros del monasterio.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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