En 1827, Sand Key recibió a un visitante imponente: una estructura de ladrillo. Durante un tiempo, un hombre llamado John Flaherty se desempeñó en este escenario hasta 1830, año en que fue sustituido por su compañera, una mujer llamada Rebecca. En 1844, un huracán se llevó una parte de la isla y derribó la casa del guardián junto con el muro de contención. Al año siguiente, otro huracán, el de La Habana, impactó contra la torre, dejando al cuidador, a su asistente y a otros cuatro compañeros de baile dando vueltas en la danza de la muerte. Sin embargo, el faro, ese socio resiliente, permaneció en pie.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikimedia Commons
Escrito por Leroy
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