En lo más profundo del corazón de Sainte-Rose, una comuna enclavada a orillas de la mística isla de La Réunion, se alza una solitaria tumba de piedra. A diferencia de las demás, es un monumento humilde y apartado, dedicado a un hombre llamado Robert Corbet. Conocido como el Monumento Corbett, se encuentra junto a la antigua Marine de Sainte-Rose, donde Corbet halló por primera vez su descanso eterno. Clasificado como Monumento histórico, da fe de su importancia histórica. Es un misterio cómo este hombre, un soldado británico, viajó desde su patria hasta esta isla etérea para alcanzar un final tan tranquilo.
Robert Corbet, el soldado británico, sirvió en el ejército de la Compañía de las Indias Orientales y participó en la batalla de Sainte-Rose en 1810, un enfrentamiento que parece sacado de una leyenda. Según cuenta una antigua tradición, sus compañeros dejaron a la deriva su ataúd. Fueron las corrientes las que lo llevaron hasta las costas de Sainte-Rose. Allí, el ataúd rozó con delicadeza la arena y Corbet fue depositado en su lugar de descanso, con el mar que tanto apreciaba como su vista eterna.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Mutabor
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