Enclavada en la intersección donde convergen la A1 y la A421, la rotonda Black Cat cautiva tanto a los visitantes de paso como a los lugareños. Sus raíces se remontan a la década de 1920, cuando llevaba un nombre relacionado con el Black Cat Garage que antaño ocupaba el terreno. Sin embargo, los enigmas comenzaron a surgir mucho antes de que adquiriera su forma actual.
En constante evolución, este cruce ha pasado por varias transformaciones, y la próxima remodelación tiene previsto sustituir la rotonda por una intersección fluida, bautizada como la ‘Black Cat Junction’.
La pieza central de la rotonda es una escultura de metal de un gato negro, inspirada en el emblema original del Black Cat Garage, un proyecto de iniciativa popular impulsado por artesanos locales como Watson y Brookman.
Durante las obras del desvío de Great Barford entre 2005 y 2006, la escultura sufrió alteraciones y fue sustituida por una réplica de mayor tamaño.
No obstante, las incursiones de la escultura no fueron un viaje sencillo. Rechazada una y otra vez, la estatua desapareció y reapareció repetidamente en lugares secretos, una vez en Upper Caldecote, seguida por una nota reveladora.
En mayo de 2019, se fijaron dos figuras de gatitos en la base de la estatua. Sin embargo, otro episodio de vandalismo en mayo de 2023, que dejó una mancha de pintura blanca, dañó su rostro.
En la actualidad, la estatua permanece en depósito durante la construcción de una nueva intersección multinivel y segregada. Como parte de un extenso programa de mejora entre Cambridge y Milton Keynes, el futuro de la escultura sigue siendo incierto, pues aún se desconoce si volverá a la intersección renovada una vez finalicen las obras.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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