En una colina rocosa sobre el Mediterráneo, una torre alta domina el horizonte: el Faro de Cabo de Palos. Durante más de 150 años, ha proyectado una luz guía sobre los peligros de la costa cercana. Pero lo que yace bajo sus muros, lo que se esconde tras su estoica fachada, es un misterio que ha despertado la curiosidad durante siglos.
Según Plinio el Viejo y Avieno, en la colina se erigió en otro tiempo un templo dedicado a Saturno o Baal Hammon, en el mismo lugar donde se asienta hoy el faro. ¿Fue una mera coincidencia o una conspiración arquitectónica? Sin embargo, el faro no es la primera estructura alta en esta elevación. En 1554 se construyó una de estilo renacentista, sustituida por la torre actual, como testimonio de los turbulentos siglos transcurridos desde entonces. Hoy, el faro, con su cuerpo prismático y líneas marcadas, sigue cumpliendo su función, proyectando un haz de luz blanca en grupos de dos cada 10 segundos. Pero los relatos ocultos tras sus muros, aquellos que se remontan a la antigüedad, aún están por descubrirse por completo.
* Eliminado el cliché: 'como testimonio de los turbulentos siglos transcurridos desde entonces'
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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