En 1997, un astuto galés llamado Barry Flanagan ideó una escultura de bronce que recuerda a un canino perspicaz, sumido en sus pensamientos y descansando sobre una roca. Los lugareños le pusieron el pegadizo apodo de 'Ponderous Hound Dog', pero nosotros preferimos un nombre más corto, así que lo llamamos 'Rascal'. El viejo Flanagan produjo ocho copias de este pícaro, pero solo Buenos Aires, en Sudamérica, consiguió una. Tras una aventura por Sudamérica en 2010, la escultura se ganó su lugar en Argentina con la promesa de Flanagan de que se quedaría allí permanentemente. Desde que llegó a la ciudad, Rascal ha sido el tema de conversación en el barrio de la Estación, provocando debates sobre su ubicación, su valor artístico y su impacto en la comunidad local.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Friendly Jane
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