Al entrar en la iglesia de San Juan Evangelista en Portillo, uno podría quedarse con la idea de haber encontrado un rincón pintoresco en la España de antaño. Pero no se deje engañar, pues bajo esa apariencia se esconde una bestia mítica de arquitectura inusual. El pórtico, una reliquia de 1570, contrasta con nitidez con el resto del edificio, el cual fue diseñado a principios del siglo XVI. El perímetro de la plaza revela una curiosa mezcla: los detalles góticos engalana la cabecera y el primer tramo de las naves, mientras que los tramos restantes emanan una atmósfera post-herreriana. El exterior, un estudio de contrastes, refleja la intrigante danza de arquitectura gótica y post-herreriana del interior. Es un paseo por la avenida de lo extraordinario - esta plaza en España no es un paisaje común.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Nicolo Ciampini
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