Frente a la tienda, las hermanas Edmonson, majestuosas en bronce, permanecían inamovibles. Una de ellas, apenas una adolescente, emprendió un viaje en solitario huyendo de sus antiguos captores. Atrapada, maltratada, pero lejos de estar rota. Sus zapatos vacíos provocaron una agitación en el Norte, encendiendo la indignación contra el Sur y alimentando una sed de libertad que era demasiado real. Sus rostros de bronce conservaban una sonrisa, aunque era una sonrisa sin risas, que no revelaba nada de sus secretos.
Fuentes: Wikipedia, OpenStreetMap, Wikidata, Wikimedia Commons
Escrito por Leroy
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